La rinoplastia secundaria es una operación para corregir el resultado de una o varias cirugías nasales previas. Se solicita por motivos estéticos, como una giba que persiste, una punta demasiado reducida o pellizcada o una nariz torcida, y por motivos funcionales, sobre todo la dificultad para respirar por la nariz. En muchos casos se tratan a la vez el aspecto y la respiración. También se conoce como rinoplastia de revisión.
Una rinoplastia secundaria no es simplemente la repetición de la primera operación. La nariz tiene ahora tejido cicatricial, la piel puede ser más fina o más gruesa que antes, y es posible que ya se haya extirpado el cartílago que podría haber servido de soporte. Por eso la cirugía se plantea como una reconstrucción: el objetivo es restablecer primero la estructura y afinar la forma después.
Motivos frecuentes para una rinoplastia secundaria
Problemas respiratorios. Una válvula interna estrechada, el colapso de las aletas nasales al inspirar o un tabique que nunca llegó a enderezarse del todo pueden empeorar la respiración tras una rinoplastia estética. Se encuentran entre los motivos más frecuentes de revisión.
Una nariz demasiado reducida. Cuando se ha retirado demasiado cartílago o hueso, el dorso puede hundirse en su parte central, la punta puede verse pellizcada o colapsar y la nariz puede parecer demasiado pequeña u «operada». Se corrige reconstruyendo el soporte con injertos.
Giba residual o recidivante. A veces la giba no se redujo por completo, o aparece un abultamiento a medida que cicatrizan los huesos y los cartílagos. Suele ser una de las revisiones más sencillas.
Asimetrías e irregularidades. Un dorso torcido, una punta desigual o pequeños bultos visibles pueden requerir corrección.
Problemas de la punta. Una punta caída, demasiado rotada hacia arriba, de aspecto bulboso o que ha perdido definición puede necesitar remodelarse y reforzarse.
Por qué importa el momento
Es comprensible querer corregir cuanto antes un resultado decepcionante. Sin embargo, en la mayoría de los casos es imprescindible esperar al menos doce meses desde la cirugía anterior. La inflamación, sobre todo en la punta, tarda meses en desaparecer, y el tejido cicatricial sigue cambiando. Una nariz que parece incorrecta a los tres meses puede verse muy distinta al cabo de un año. La espera también permite que la piel y el riego sanguíneo se recuperen, lo que hace más segura la segunda operación. En narices de piel gruesa puede ser aconsejable esperar hasta dieciocho meses.
La excepción es un problema mecánico claro que no va a mejorar por sí solo, como un injerto que se ha desplazado. Estos casos se valoran de forma individual.
Injertos de cartílago en la cirugía secundaria
La mayoría de las rinoplastias secundarias necesitan cartílago para reconstruir el soporte o rellenar zonas que se redujeron en exceso. El origen depende de lo que haya disponible:
| Origen | Ventajas | Consideraciones |
|---|---|---|
| Tabique | Recto, resistente, sin otra zona donante | A menudo ya se utilizó en la primera operación |
| Oreja (concha) | Curvo, adecuado para el soporte de la punta y de las aletas | Cantidad limitada; pequeña cicatriz detrás de la oreja |
| Costilla | Abundante y resistente, para reconstrucciones amplias | Incisión adicional en el tórax; puede deformarse si no se talla con cuidado |
El cartílago costal se emplea cuando la nariz necesita una reconstrucción importante. Puede proceder de su propia costilla o, en algunas situaciones, de cartílago de donante procesado. La elección se comenta con usted en detalle, incluida la recuperación adicional de la zona costal.
Rinoplastia secundaria tras una rinoplastia en el extranjero
Muchos pacientes que vienen a Estambul para una rinoplastia secundaria se operaron por primera vez en otro país, a veces en un viaje corto y con un seguimiento limitado. Eso no es un problema en sí mismo, pero significa que a menudo falta información sobre la primera cirugía. Si es posible, pida a la clínica que le realizó la rinoplastia el informe quirúrgico. Normalmente indica si se utilizó un abordaje abierto o cerrado, cuánto cartílago del tabique se extrajo y si se colocaron injertos o implantes. Es especialmente importante saber si hay implantes de silicona u otros materiales sintéticos en la nariz, ya que son una fuente frecuente de problemas y a menudo hay que retirarlos y sustituirlos por cartílago propio.
¿Pueden ayudar los rellenos en su lugar?
En un pequeño grupo de pacientes, una pequeña depresión o irregularidad tras una rinoplastia puede disimularse con una pequeña cantidad de relleno de ácido hialurónico. Esto evita la cirugía, pero se utiliza con precaución. El riego sanguíneo de una nariz ya operada es menos predecible, y inyectar relleno en ella conlleva un mayor riesgo de obstruir un vaso. Además, el relleno no puede corregir la respiración, una punta colapsada ni un tabique desviado.
La consulta
Una consulta de rinoplastia secundaria requiere tiempo. El Dr. Mehmet Özdemir le preguntará cuándo y dónde se realizaron sus operaciones anteriores, si dispone de los informes quirúrgicos, qué le gustó y qué no del resultado y si su respiración ha cambiado. Explorará la nariz por dentro y por fuera, palpará el soporte del cartílago, comprobará las zonas valvulares al inspirar y valorará la piel. Las fotografías de antes de su primera cirugía son de gran ayuda.
Debería salir de la consulta con una idea clara de lo que puede mejorarse, de lo que no y de lo que implica el plan, incluida la posible necesidad de injertos de la oreja o de la costilla. Unas expectativas realistas importan más en la cirugía secundaria que en cualquier otro ámbito de la rinoplastia, porque el tejido cicatricial y la piel fina imponen límites que la técnica por sí sola no puede superar.
La operación
La rinoplastia secundaria suele realizarse mediante un abordaje abierto, que permite al cirujano ver y valorar directamente la anatomía alterada. La operación dura de tres a cinco horas según su complejidad. Se libera el tejido cicatricial, se valoran las estructuras que quedan, se endereza el tabique cuando es necesario y se reconstruye el soporte con injertos. Pueden colocarse injertos expansores a lo largo del dorso para abrir la válvula interna, e injertos de refuerzo o de borde alar para evitar el colapso de las aletas. A continuación se remodela y se refuerza la punta. Las irregularidades del dorso pueden suavizarse o disimularse con finos injertos de cartílago o de tejido blando.
Preparación para la cirugía
Suspenda la aspirina, los antiinflamatorios y los suplementos que fluidifican la sangre unas dos semanas antes de la cirugía, después de consultarlo con su médico. Deje de fumar al menos cuatro semanas antes y después, ya que la cicatrización de la piel y de los injertos depende de un buen riego sanguíneo. Traiga los informes de su cirugía anterior. Si puede necesitarse cartílago costal, se le indicará cómo prepararse para la incisión adicional.
Recuperación
La recuperación sigue el mismo patrón que una primera rinoplastia, pero a menudo con más inflamación y un periodo de asentamiento más largo:
- Días 1–3: inflamación y moratones; la nariz está taponada; descanse con la cabeza elevada
- Días 7–10: retirada de la férula y de los puntos
- Semana 2: la mayoría de las personas vuelven al trabajo y a la vida social
- Semanas 4–6: ejercicio suave; si se utilizó cartílago costal, el tórax puede doler durante varias semanas
- Meses 12–24: resultado final, sobre todo en la punta
Riesgos
La rinoplastia secundaria conlleva los mismos riesgos que una primera rinoplastia, como sangrado, infección, dificultad respiratoria y asimetría, pero con una mayor probabilidad de que más adelante se necesite algún retoque. Los injertos pueden desplazarse o deformarse, sobre todo el cartílago costal, y una piel fina puede hacer visibles pequeñas irregularidades. Estos riesgos se reducen tallando y fijando cuidadosamente los injertos y protegiendo el riego sanguíneo de la piel.
Rinoplastia secundaria en Estambul
Los pacientes internacionales deben prever una estancia de ocho a diez días en Estambul, lo que deja tiempo para la cirugía, una revisión al día siguiente y la retirada de la férula. Si se utiliza cartílago costal, cuente con algo más de tiempo. Por lo general, es posible volver a casa en avión una vez retirada la férula.
El Dr. Mehmet Özdemir es cirujano plástico, reconstructivo y estético con la cualificación EBOPRAS, formado en Alemania, Polonia y Brasil, y la cirugía nasal es una de sus principales áreas de trabajo. Pasa consulta en turco, kurdo, inglés y alemán en Bakırköy, Estambul.